EDUCACIÓN AMBIENTAL COMO FACTOR ESTRATÉGICO
- Jul 26, 2018
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A escala planetaria, el ser humano está poniendo en peligro su vida a causa de sus relaciones con el medio ambiente. El tema educativo ambiental, es un proceso permanente en el cual los individuos y las comunidades adquieren conciencia, aprenden los conocimientos, valores y también la determinación que les capacite para actuar, individual o colectivamente, en la resolución de los problemas ambientales presentes y futuros. Si bien es cierto, toda persona tiene derecho a la paz, a la tranquilidad, al disfrute del tiempo libre y al descanso, así como a gozar de “un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de su vida” (Numeral 22 del artículo 2° de la Constitución Política del Perú). Sin embargo, como pobladores cajamarquinos no nos surge la iniciativa de conservar nuestro medio ambiente, solo esperamos ver lo que sucede, lamentarnos de la realidad en que vivimos, responsabilizar al individuo próximo. La gran pregunta es ¿Qué haces tú? ¿Cómo contribuyes al cuidado del medio ambiente? ¿Eres consciente de las actividades que realizas día a día?, ¿Existen formas de medir nuestra huella de carbono eficientemente? El actual modelo de desarrollo dominante da prioridad a una economía insustentable e injusta socialmente, que nos lleva a una crisis de vida.
Ante esta situación, las acciones a tomar son desde el nivel doméstico, escolar, agrícola, ganadero e industrial y la acción civil.

El día domingo 08 de julio la Organización Reguladora De Calidad Ambienta l- ORCAA, realizó un Experimento social denominado “Reacciones ante la Contaminación”, tomando como punto de referencia los campos de recreación en la zona frente a la Corte Superior (Qhapac Ñan), donde se reúnen la mayoría de cajamarquinos para realizar deporte los fines de semana, pero que al finalizar dichas actividades termina repleto de gran cantidad de basura, entre ellos botellas vasos, sorbetes, envolturas de diferente comida chatarra, papeles, inclusive productos a base de tecnopor. Por ende, intervenimos grabando las reacciones de las personas frente a los miembros de la organización que arrojaban basura en frente suyo, para posteriormente brindar charlas de concientización ambiental, así como también trasmitir mensajes de toma de conciencia; llegando a la conclusión de que a bastantes cajamarquinos nos resulta normal, común y hasta “costumbre” ver y botar la basura en las calles, centros de recreación, entre otros. Y a la vez es indignante saber que nosotros mismos somos los autores de la destrucción del medio que nos rodea.
Es hora de iniciar un cambio que parta desde nuestra responsabilidad, de al menos llevar los desperdicios mínimos hasta un contenedor o hasta nuestros domicilios para clasificarlos. “La tierra ama nuestras pisadas, y teme nuestras manos”.

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